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Calculadora IRPF

Calcula tu sueldo neto y las retenciones del impuesto sobre la renta según tu país y región. En España corresponde al IRPF (tramos estatal y autonómico); en otros países, al impuesto equivalente.

Última revisión de los datos: 05/09/2026 · Fuentes: Agencia Tributaria (AEAT)La fecha y las fuentes se refieren a los datos de España. Los otros 19 países que ofrece esta calculadora usan tablas fiscales aproximadas, sin fuente oficial asociada ni fecha de revisión verificada: úsalas solo como orden de magnitud y contrasta siempre con la agencia tributaria del país.

El IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas) es el principal impuesto directo en España y grava los ingresos obtenidos por los residentes: salarios, pensiones, rendimientos del capital, ganancias patrimoniales y actividades económicas. Es un impuesto progresivo, lo que significa que a mayor renta, mayor porcentaje se paga: los tramos oscilan entre el 19% y el 47% en la escala estatal, aunque las comunidades autónomas tienen capacidad para modificarlos.

Esta calculadora estima el impuesto sobre la renta en España y otros países hispanohablantes (México, Argentina, Colombia), aplicando los tramos nacionales principales. El resultado te muestra la retención estimada, las cotizaciones a la Seguridad Social y el neto mensual y anual. Especialmente útil para negociar un salario, comparar condiciones fiscales entre países o preparar la declaración de la renta.

Tus Datos

Impuesto: IRPF · Cotizaciones: Seguridad Social

Cálculo orientativo basado en tablas fiscales aproximadas de cada país. Las cifras oficiales varían y se actualizan periódicamente: consulta siempre a la agencia tributaria correspondiente (Agencia Tributaria, SAT, AFIP, DIAN).

Introduce tu salario bruto para calcular tu sueldo neto y retenciones.

Los cálculos son estimaciones orientativas. Para una declaración de la renta exacta, utiliza el borrador de la AEAT o consulta a un asesor fiscal.

Qué calcula esta herramienta y qué no

Qué tiene en cuenta: Los tramos principales del impuesto sobre la renta del país seleccionado (en España, la escala estatal más la autonómica general), las cotizaciones sociales del trabajador y las reducciones más habituales por rendimientos del trabajo y mínimo personal.

Qué no tiene en cuenta: Deducciones autonómicas y personales específicas, situaciones familiares particulares, rendimientos distintos del trabajo, regímenes especiales y las variaciones que cada territorio aprueba cada año. Por eso no sustituye al cálculo oficial.

Precisión esperada: Es una estimación orientativa: para un salario y una situación estándar suele acercarse al resultado real, pero puede desviarse varios cientos de euros al año en casos con deducciones o circunstancias particulares. Para cifras exactas, usa el simulador oficial de la agencia tributaria correspondiente.

Cómo se calcula el IRPF paso a paso

El cálculo sigue una secuencia fija. Primero se determinan los rendimientos íntegros del trabajo y se les restan las cotizaciones a la Seguridad Social y la reducción por rendimientos del trabajo, obteniendo la base imponible. A continuación se aplican las reducciones que correspondan, como las aportaciones a planes de pensiones, para llegar a la base liquidable. Sobre ella se aplica la escala progresiva por tramos, que en España se compone de una parte estatal y otra autonómica, y de la cuota resultante se descuenta el efecto del mínimo personal y familiar. Por último se restan las deducciones aplicables y se compara el resultado con las retenciones ya practicadas durante el año.

Ejemplo resuelto

Para un salario bruto de 35.000 € anuales: se restan unos 2.223 € de cotizaciones sociales (6,35 %) y la reducción por rendimientos del trabajo, dejando una base liquidable aproximada de 30.800 €. Aplicando la escala por tramos, los primeros 12.450 € tributan al 19 % (2.365 €), los siguientes 7.750 € hasta 20.200 € al 24 % (1.860 €) y los 10.600 € restantes al 30 % (3.180 €), lo que suma 7.405 € de cuota íntegra. Tras aplicar el mínimo personal de 5.550 €, la cuota se reduce a unos 6.350 €, un tipo efectivo cercano al 18 % pese a que el tipo marginal es del 30 %.

Segundo ejemplo: por qué subir de tramo no te deja peor

Es el miedo más repetido: «si me suben el sueldo y paso de tramo, cobraré menos». No funciona así. Imagina a alguien con una base liquidable de 20.000 €, justo por debajo del límite de 20.200 €. Sus primeros 12.450 € tributan al 19 % (2.365,50 €) y los 7.550 € siguientes al 24 % (1.812 €): en total 4.177,50 €. Si le suben el sueldo y su base pasa a 21.000 €, los primeros 20.200 € siguen tributando exactamente igual (2.365,50 € + 1.860 € = 4.225,50 €) y solo los 800 € que sobrepasan el límite tributan al 30 %, es decir, 240 € más. Ha ganado 1.000 € brutos y paga 288 € más de impuesto: le quedan unos 712 € netos de más. Nunca se pierde dinero por cruzar un tramo, porque el tipo superior se aplica solo a la porción que lo supera, no a todo el salario.

Escala general del IRPF (parte estatal + autonómica de referencia)

Base del ahorroTipo aplicable
Hasta 12.450 €19 %
12.450 – 20.200 €24 %
20.200 – 35.200 €30 %
35.200 – 60.000 €37 %
60.000 – 300.000 €45 %
Más de 300.000 €47 %

Tipos de la base del ahorro (rentas de capital)

Base del ahorroTipo aplicable
Hasta 6.000 €19 %
6.000 – 50.000 €21 %
50.000 – 200.000 €23 %
200.000 – 300.000 €27 %
Más de 300.000 €30 %

Tipo marginal frente a tipo efectivo

Conviene distinguir dos conceptos que se confunden a menudo. El tipo marginal es el porcentaje que pagarías por el siguiente euro que ganases, es decir, el del tramo más alto que alcanzas; es el dato relevante para decidir si te compensa una hora extra o una aportación a un plan de pensiones. El tipo efectivo es el resultado de dividir la cuota total entre tu renta y siempre es bastante menor que el marginal, porque los primeros tramos tributan a tipos más bajos. En el ejemplo anterior el marginal es del 30 % pero el efectivo ronda el 18 %. Cuando alguien dice «me quitan un tercio del sueldo» suele estar confundiendo su tipo marginal con lo que realmente paga.

Deducciones que la gente olvida aplicar

La cuota que sale de la escala no es la factura final: después se restan las deducciones, y varias pasan desapercibidas. Las aportaciones a planes de pensiones reducen la base imponible, con un límite anual bastante bajo en los planes individuales y más alto cuando la aportación la hace la empresa. Los donativos a entidades sin ánimo de lucro dan derecho a deducción, con un porcentaje mayor sobre los primeros euros donados y para donaciones recurrentes. Existen deducciones por maternidad, por familia numerosa y por personas con discapacidad a cargo, que además pueden cobrarse por anticipado mes a mes en vez de esperar a la declaración. Quien compró su vivienda habitual antes de 2013 conserva la deducción estatal, suprimida para compras posteriores. Y cada comunidad autónoma añade las suyas: alquiler para jóvenes, gastos de estudios, nacimiento, reformas de eficiencia energética. Los importes se actualizan, así que conviene confirmarlos en la AEAT antes de contar con ellos.

Cuándo se declara y qué hacer si te equivocas

La campaña de la renta suele abrirse a principios de abril y cerrarse a finales de junio, con unos días menos de plazo si el resultado sale a pagar y quieres domiciliarlo. Antes de confirmar el borrador conviene revisarlo: Hacienda conoce tus nóminas y tus datos bancarios, pero no sabe si has tenido un hijo, si pagas alquiler o si donaste a una ONG. Si al presentar la declaración detectas un error, hay dos caminos. Si el error te perjudicó (pagaste de más o te devolvieron de menos), se pide una rectificación de la autoliquidación. Si el error perjudicó a Hacienda, se presenta una declaración complementaria; hacerlo por iniciativa propia antes de que te reclamen evita la sanción y deja solo un recargo, que es menor cuanto antes se corrige.

Preguntas Frecuentes sobre el IRPF

El IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas) es un impuesto que pagan todos los residentes en España por los ingresos obtenidos durante un año (salarios, alquileres, inversiones, etc.).

El salario bruto es el dinero total que la empresa te paga antes de descontar impuestos y cotizaciones. El salario neto es la cantidad final que recibes en tu cuenta bancaria tras aplicar las retenciones y las cotizaciones sociales.

Además del IRPF español, esta calculadora estima el impuesto equivalente en México (ISR), Argentina (Impuesto a las Ganancias) y Colombia (Retención en la fuente), aplicando las tablas y tramos de cada país. Son cálculos orientativos: las cifras oficiales cambian con frecuencia, así que conviene confirmarlas con la agencia tributaria local.

No, y este es probablemente el malentendido más extendido sobre el IRPF. El impuesto es progresivo por tramos, lo que significa que cada porción de tu renta tributa al tipo de su propio tramo, no toda la renta al tipo más alto que alcanzas. Si ganas 21.000 € y el tramo que empieza en 20.200 € tributa al 30 %, solo los 800 € que superan ese umbral pagan el 30 %; el resto sigue tributando al 19 % y al 24 % en sus tramos correspondientes. Por eso nunca puede ocurrir que cobrar más bruto te deje menos neto: subir de tramo siempre compensa.

Es la parte de tu renta que se considera destinada a cubrir tus necesidades básicas y que, por tanto, no tributa. El mínimo personal general asciende a 5.550 € anuales y aumenta con la edad: aporta 1.150 € adicionales a partir de los 65 años y 1.400 € más a partir de los 75. A eso se suman los mínimos por descendientes (2.400 € por el primer hijo, 2.700 € por el segundo, 4.000 € por el tercero y 4.500 € por el cuarto y siguientes), por ascendientes a cargo y por discapacidad. Estos mínimos reducen la base sobre la que se calcula el impuesto y explican que dos personas con el mismo salario paguen cantidades distintas.

Porque la retención que la empresa te aplica cada mes es un pago a cuenta calculado sobre una previsión, no el impuesto definitivo. A lo largo del año pueden cambiar circunstancias que la empresa desconocía: un aumento de sueldo, un cambio de trabajo, el nacimiento de un hijo, una aportación a un plan de pensiones o ingresos de otro pagador. Cuando presentas la declaración se calcula la cuota real y se compara con lo retenido: si te retuvieron de más, Hacienda devuelve la diferencia; si te retuvieron de menos, debes abonarla. Tener dos pagadores es la causa más habitual de que una declaración salga a pagar.

Depende sobre todo de cuánto has cobrado y de cuántos pagadores has tenido. Con un solo pagador, el límite general por rendimientos del trabajo está en 22.000 € anuales: por debajo, normalmente no hay obligación. Con dos o más pagadores el umbral baja mucho cuando lo que cobras del segundo y siguientes supera una cantidad pequeña, y ese umbral se ha ido actualizando en los últimos años, así que conviene comprobar el vigente en la AEAT. Ojo: no estar obligado no siempre significa que no te convenga declarar. Si te han retenido más de lo que corresponde, o tienes derecho a deducciones, presentarla es la única forma de recuperar ese dinero. Y hay situaciones que obligan a declarar al margen del importe, como haber cobrado determinadas ayudas o haber vendido un inmueble.

Sí. El SEPE es un pagador más a efectos del IRPF, y es la causa más frecuente de que a alguien le salga la declaración a pagar sin entender por qué. El motivo es que la prestación por desempleo apenas se retiene, o se retiene a un tipo muy bajo, porque se calcula de forma aislada sin saber lo que has cobrado o vas a cobrar de tu empresa ese mismo año. Cuando en la declaración se suman ambos ingresos, el total puede situarte en un tramo superior al que se aplicó a cada parte por separado, y la diferencia se paga entonces de golpe. Si prevés esa situación, puedes pedir al SEPE que te aplique una retención voluntaria más alta, o reservar una parte de la prestación para la declaración del año siguiente.

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