Calculadora de Amortización Anticipada de Hipoteca
Calcula cuánto ahorras en intereses amortizando anticipadamente tu hipoteca, y elige entre reducir la cuota mensual o acortar el plazo.
Última revisión de los datos: 06/09/2026 · Fuentes: BOE — Ley 5/2019
La amortización anticipada de hipoteca consiste en devolver al banco parte del capital pendiente antes de lo estipulado en el contrato. Esto reduce la deuda viva y, por tanto, los intereses futuros. Las dos grandes opciones son: reducir la cuota mensual (manteniendo el plazo original) o acortar el plazo total de la hipoteca (manteniendo la misma cuota). Reducir el plazo suele ahorrar más en intereses totales, mientras que reducir la cuota da más liquidez mensual; la opción adecuada depende de tu situación.
Esta calculadora te muestra de forma detallada cuánto ahorrarías en cada escenario, incluyendo la comisión por amortización anticipada aplicable según la Ley 5/2019 para hipotecas fijas y variables. Introduce el capital pendiente, el tipo de interés y los meses que te quedan, y obtendrás un comparativo claro entre seguir con el plan original o amortizar.
Cuota actual
869,94 €
Plazo nuevo
18a 2m
Ahorro en intereses
9123,67 €
Comisión estimada
15,00 €
Los cálculos son orientativos. La comisión exacta puede variar según las condiciones particulares de tu contrato hipotecario.
Reducir cuota o reducir plazo: cómo funciona
Al amortizar anticipadamente entregas un capital que se descuenta directamente de la deuda pendiente, y a partir de ahí puedes elegir entre dos efectos. Si reduces cuota, el plazo se mantiene y la mensualidad baja, lo que alivia tu presupuesto mensual pero sigues pagando intereses durante los mismos años. Si reduces plazo, la cuota se mantiene igual y lo que se acorta es el número de mensualidades restantes, con lo que dejas de pagar intereses en los últimos años del préstamo. Como los intereses se calculan sobre el capital pendiente a lo largo del tiempo, eliminar años completos de deuda ahorra bastante más que rebajar ligeramente cada mensualidad.
Ejemplo resuelto
Partimos de una hipoteca de 150.000 € al 3 % a 25 años, con una cuota mensual de unos 711 € y un coste total en intereses de unos 63.400 €. Si amortizas 10.000 € al comienzo y eliges reducir cuota, la mensualidad baja a unos 664 € y el ahorro total en intereses ronda los 4.200 €. Si en cambio eliges reducir plazo, mantienes la cuota de 711 € pero terminas de pagar 29 meses antes, y el ahorro en intereses asciende a unos 10.600 €. Con la misma aportación, reducir plazo ahorra aquí más del doble.
Efecto de amortizar 10.000 € (hipoteca de 150.000 € al 3 % a 25 años)
| Modalidad | Ahorro en intereses |
|---|---|
| Reducir cuota | ≈ 4.200 € |
| Reducir plazo | ≈ 10.600 € |
Cómo interpretar el resultado
Reducir plazo ahorra más intereses casi siempre, pero reducir cuota da más margen de maniobra en el presupuesto mensual, algo valioso si tus ingresos son variables o si prevés gastos importantes a corto plazo. Una estrategia intermedia habitual consiste en reducir plazo mientras la situación económica sea holgada y cambiar a reducir cuota si aparecen dificultades. Ten en cuenta además dos factores prácticos: amortizar es más rentable cuanto antes se hace, porque en los primeros años la mayor parte de la cuota son intereses, y conviene no vaciar el colchón de emergencia para amortizar, ya que recuperar ese dinero después exigiría pedir un préstamo nuevo, casi con seguridad más caro que la hipoteca.
Cuota o plazo: cómo decidir con números y no con intuición
Reducir plazo casi siempre ahorra más intereses, porque los intereses se calculan sobre el capital pendiente y cada mes que eliminas es un mes que deja de generarlos. Reducir cuota ahorra menos, pero libera dinero cada mes, y eso tiene un valor que no aparece en la tabla: margen ante un imprevisto, capacidad de ahorro o simplemente dormir mejor. Una forma sensata de decidirlo es mirar tu situación, no solo el total ahorrado. Si tu empleo es estable y no te aprieta la cuota, reducir plazo es lo más eficiente. Si vas justo cada mes, tienes ingresos variables o esperas un gasto grande, reducir cuota compra tranquilidad. Y existe una tercera vía que funciona muy bien: reducir cuota y seguir pagando voluntariamente el importe antiguo mediante amortizaciones periódicas, lo que da el ahorro de reducir plazo conservando la posibilidad de bajar el pago cuando haga falta.
Cuándo amortizar y cuándo es mejor no hacerlo
Amortizar interesa más cuanto antes se hace, porque en los primeros años de una hipoteca francesa la mayor parte de la cuota son intereses y el capital baja despacio; el mismo dinero aportado al principio elimina muchos más intereses futuros que aportado al final. Dicho esto, no siempre es la mejor decisión. Antes de amortizar conviene tener un colchón de emergencia, porque el dinero que entregas al banco no se puede recuperar: lo que reduces es deuda, no liquidez disponible. Si tu tipo de interés es bajo y podrías obtener una rentabilidad razonablemente segura por encima de ese tipo, la comparación deja de ser evidente, aunque amortizar tiene una ventaja que las inversiones no dan: el ahorro es cierto y no paga impuestos. Y si compraste tu vivienda habitual antes de 2013 y conservas la deducción estatal, amortizar hasta el límite deducible cada año suele salir a cuenta por la devolución que genera.