Finanzas

Calculadora de Amortización Anticipada de Hipoteca

Calcula cuánto ahorras en intereses amortizando anticipadamente tu hipoteca, y elige entre reducir la cuota mensual o acortar el plazo.

La amortización anticipada de hipoteca consiste en devolver al banco parte del capital pendiente antes de lo estipulado en el contrato. Esto reduce la deuda viva y, por tanto, los intereses futuros. Las dos grandes opciones son: reducir la cuota mensual (manteniendo el plazo original) o acortar el plazo total de la hipoteca (manteniendo la misma cuota). La mayoría de expertos recomienda reducir plazo porque el ahorro total en intereses es significativamente mayor.

Esta calculadora te muestra de forma detallada cuánto ahorrarías en cada escenario, incluyendo la comisión por amortización anticipada aplicable según la Ley 5/2019 para hipotecas fijas y variables. Introduce el capital pendiente, el tipo de interés y los meses que te quedan, y obtendrás un comparativo claro entre seguir con el plan original o amortizar.

Tu hipoteca actual
Amortización anticipada

Cuota actual

869,94 €

Plazo nuevo

18a 2m

Ahorro en intereses

9123,67 €

Comisión estimada

15,00 €

Comparativa
Sin amortizarCon amortización
Cuota mensual869,94 €869,94 €
Plazo restante20a 0m18a 2m
Intereses restantes58.785,50 €49.646,83 €
Capital pendiente150.000,00 €140.000,00 €
Comisión indicativa: Hipoteca variable: 0,15% (primeros 3 años) o 0,25% (años 4–5), 0% desde el 6.º año. Hipoteca fija: 2% (primeros 10 años), 1,5% desde el 11.º año (Ley 5/2019). Esta calculadora aplica el máximo vigente como referencia.

Los cálculos son orientativos. La comisión exacta puede variar según las condiciones particulares de tu contrato hipotecario.

Reducir cuota o reducir plazo: cómo funciona

Al amortizar anticipadamente entregas un capital que se descuenta directamente de la deuda pendiente, y a partir de ahí puedes elegir entre dos efectos. Si reduces cuota, el plazo se mantiene y la mensualidad baja, lo que alivia tu presupuesto mensual pero sigues pagando intereses durante los mismos años. Si reduces plazo, la cuota se mantiene igual y lo que se acorta es el número de mensualidades restantes, con lo que dejas de pagar intereses en los últimos años del préstamo. Como los intereses se calculan sobre el capital pendiente a lo largo del tiempo, eliminar años completos de deuda ahorra bastante más que rebajar ligeramente cada mensualidad.

Ejemplo resuelto

Partimos de una hipoteca de 150.000 € al 3 % a 25 años, con una cuota mensual de unos 711 € y un coste total en intereses de unos 63.400 €. Si amortizas 10.000 € al comienzo y eliges reducir cuota, la mensualidad baja a unos 664 € y el ahorro total en intereses ronda los 4.200 €. Si en cambio eliges reducir plazo, mantienes la cuota de 711 € pero terminas de pagar 29 meses antes, y el ahorro en intereses asciende a unos 10.600 €. Con la misma aportación, reducir plazo ahorra aquí más del doble.

Efecto de amortizar 10.000 € (hipoteca de 150.000 € al 3 % a 25 años)

ModalidadAhorro en intereses
Reducir cuota≈ 4.200 €
Reducir plazo≈ 10.600 €

Cómo interpretar el resultado

Reducir plazo ahorra más intereses casi siempre, pero reducir cuota da más margen de maniobra en el presupuesto mensual, algo valioso si tus ingresos son variables o si prevés gastos importantes a corto plazo. Una estrategia intermedia habitual consiste en reducir plazo mientras la situación económica sea holgada y cambiar a reducir cuota si aparecen dificultades. Ten en cuenta además dos factores prácticos: amortizar es más rentable cuanto antes se hace, porque en los primeros años la mayor parte de la cuota son intereses, y conviene no vaciar el colchón de emergencia para amortizar, ya que recuperar ese dinero después exigiría pedir un préstamo nuevo, casi con seguridad más caro que la hipoteca.

Preguntas frecuentes

Reducir el plazo ahorra más en intereses totales porque el capital queda menos tiempo generando intereses. Reducir la cuota da más liquidez mensual pero el ahorro es menor. Si tienes margen económico, lo óptimo suele ser reducir plazo.

Es rentable cuando el tipo de interés de tu hipoteca supera la rentabilidad que obtendrías invirtiendo ese dinero. Con tipos altos (≥ 3,5%), amortizar suele ser mejor que productos de ahorro conservadores. Con tipos bajos, puede ser preferible invertir.

La deducción por adquisición de vivienda habitual solo aplica a hipotecas contratadas antes del 1 de enero de 2013. Si tu hipoteca es posterior a esa fecha, no tendrás deducción en la declaración de la renta por las amortizaciones.

La Ley 5/2019 reguladora de los contratos de crédito inmobiliario fijó topes claros. En hipotecas a tipo variable, la compensación no puede superar el 0,25 % del capital amortizado durante los 3 primeros años, ni el 0,15 % durante los 5 primeros, según lo pactado, y es cero a partir de ese momento. En hipotecas a tipo fijo, el límite es del 2 % durante los 10 primeros años y del 1,5 % después. Además, la entidad solo puede cobrar la comisión si acredita una pérdida financiera real, y nunca puede superar ese perjuicio. Para hipotecas anteriores a 2019 se aplican los topes vigentes cuando se firmaron.

La comparación se reduce a contrastar el tipo de interés de tu hipoteca con la rentabilidad neta que esperas de la inversión. Si tu hipoteca está al 3 % y esperas obtener un 6 % invirtiendo, matemáticamente sale mejor invertir, aunque debes descontar la fiscalidad del ahorro (entre el 19 % y el 30 %), lo que reduce ese 6 % a algo más de un 4,5 % neto. Amortizar, en cambio, ofrece una rentabilidad segura y libre de impuestos equivalente al tipo de tu préstamo. Con hipotecas por encima del 4 % suele compensar amortizar; por debajo del 2,5 %, invertir. Entre medias entra en juego tu tolerancia al riesgo y el valor que des a la tranquilidad de deber menos.

Otras calculadoras de finanzas