Calculadora de IVA
Suma o resta el IVA a cualquier precio al instante. Diseñado para autónomos, empresas y particulares que buscan precisión absoluta.
Última revisión de los datos: 05/09/2026 · Fuentes: AEAT
El IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido) es un impuesto indirecto que grava el consumo y se aplica en España en tres tipos: superreducido (4%), reducido (10%) y general (21%). En las facturas de autónomos y empresas es imprescindible saber cómo añadir o desglosar el IVA correctamente, ya que los errores de cálculo pueden derivar en problemas con Hacienda.
Esta calculadora permite tanto sumar el IVA al precio base (precio sin IVA → precio con IVA) como extraerlo de un precio final ya incluido (precio con IVA → base imponible). Especialmente útil para autónomos, contables y cualquier persona que trabaje con facturas en España.
El 0 % corresponde a operaciones sin cuota de IVA. No es lo mismo que una operación exenta (educación, sanidad, seguros), que no repercute IVA ni permite deducir el IVA soportado. Consulta el detalle en la Agencia Tributaria (AEAT).
Los importes son orientativos. Los tipos mostrados son los generales de referencia en España; determinadas operaciones pueden estar exentas o sujetas a reglas especiales. Para declaraciones fiscales oficiales, utiliza siempre el software homologado por la AEAT.
Qué es el IVA y cómo se calcula
El IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido) es un impuesto indirecto que grava el consumo y se añade al precio de la mayoría de bienes y servicios. Quien lo soporta es el consumidor final, pero son las empresas y autónomos quienes lo recaudan en cada factura y lo ingresan en Hacienda.
Para añadir el IVA a un precio se multiplica la base imponible por el tipo: IVA = base × (tipo / 100), y el total es base + IVA. Para el cálculo inverso, averiguar la base a partir de un precio que ya incluye IVA, se divide entre (1 + tipo/100). Esta calculadora hace las dos operaciones según la acción que elijas.
Ejemplo
Una factura con base de 100 € al 21% tiene 21 € de IVA y un total de 121 €. Al revés: si un producto cuesta 121 € con IVA incluido, su base es 121 / 1,21 = 100 € y el IVA son 21 €.
Los tipos de IVA en España y qué grava cada uno
España aplica tres tipos impositivos. El general del 21 % se aplica por defecto a la mayoría de bienes y servicios: electrónica, ropa, vehículos, bebidas alcohólicas, servicios profesionales o suministros. El reducido del 10 % cubre alimentos en general, transporte de viajeros, hostelería y restauración, entradas a espectáculos culturales y deportivos, y determinadas obras de renovación de vivienda. El superreducido del 4 % se reserva a bienes de primera necesidad: pan común, leche, huevos, frutas, verduras, cereales, quesos, libros, periódicos, medicamentos de uso humano, prótesis y vehículos para personas con movilidad reducida.
Ejemplo resuelto
Para añadir el IVA general a una base de 250 €, se multiplica por 1,21: 250 × 1,21 = 302,50 €, de los cuales 52,50 € son IVA. La operación inversa, extraer el IVA de un precio final de 302,50 €, exige dividir y no restar: 302,50 / 1,21 = 250 € de base imponible, y la diferencia de 52,50 € es la cuota. Si restaras directamente el 21 % de 302,50 € obtendrías 238,98 €, un resultado incorrecto que subestima la base en más de once euros.
Tipos de IVA vigentes en España
| Tipo | Se aplica a |
|---|---|
| General — 21 % | Mayoría de bienes y servicios |
| Reducido — 10 % | Alimentos, transporte, hostelería |
| Superreducido — 4 % | Pan, leche, huevos, libros, medicamentos |
| Exento — 0 % | Sanidad, educación, seguros |
Cómo interpretar el resultado
Recuerda que el IVA es un impuesto neutro para la empresa y lo soporta realmente el consumidor final: el autónomo o la sociedad repercuten el IVA en sus ventas, se deducen el soportado en sus compras y liquidan la diferencia trimestralmente ante Hacienda. Por eso, cuando compares presupuestos entre profesionales, asegúrate de contrastar cifras homogéneas, todas con IVA o todas sin él, porque un 21 % de diferencia distorsiona por completo la comparación. Y si eres particular, la cifra relevante es siempre el precio final con impuestos incluidos, que es lo que la normativa de consumo obliga a mostrar de forma destacada en la publicidad dirigida a consumidores.
El IVA trimestral: cómo funciona el modelo 303
Para un autónomo o una empresa, el IVA no es un ingreso ni un gasto: es dinero que se cobra por cuenta de Hacienda y se liquida cada tres meses con el modelo 303. La mecánica consiste en restar al IVA repercutido, el que has cobrado en tus facturas emitidas, el IVA soportado, el que has pagado en las facturas de gastos vinculados a tu actividad. Si la diferencia es positiva, se ingresa; si es negativa, queda a compensar en los trimestres siguientes, y solo en la última declaración del año puede pedirse la devolución, salvo que estés acogido al régimen mensual. Los plazos habituales son los veinte primeros días de abril, julio y octubre, y hasta el 30 de enero el del cuarto trimestre; si domicilias el pago, el plazo termina unos días antes. Para que el IVA soportado sea deducible hace falta factura completa a tu nombre, no un simple ticket, y que el gasto esté afecto a la actividad.
Casos que confunden: recargo, exenciones y operaciones fuera de España
Hay tres situaciones que generan casi todas las dudas. La primera es el recargo de equivalencia, obligatorio para los comerciantes minoristas que venden a particulares sin transformar el producto: su proveedor les añade un recargo en la factura y, a cambio, ellos no presentan liquidaciones de IVA. La segunda son las exenciones: la sanidad, la educación reglada, los seguros y determinadas operaciones financieras no llevan IVA, lo que no es lo mismo que aplicar un tipo del cero por ciento, porque el exento tampoco puede deducirse el IVA que soporta. La tercera son las operaciones con otros países: en las ventas de servicios a empresas de la Unión Europea se aplica la inversión del sujeto pasivo y la factura sale sin IVA, siempre que ambas partes estén dadas de alta en el registro de operadores intracomunitarios; las exportaciones fuera de la Unión están exentas, y las ventas a particulares de otros países tienen reglas propias según el volumen.