Calculadora de IMC
Calcula tu Índice de Masa Corporal y descubre en qué rango de peso te encuentras según la OMS.
El Índice de Masa Corporal (IMC) es la herramienta de referencia de la Organización Mundial de la Salud para clasificar el peso corporal en relación con la altura. Se obtiene dividiendo el peso en kilogramos entre el cuadrado de la altura en metros y permite comparar tu estado ponderal con los valores de referencia poblacionales.
Aunque es un indicador práctico y ampliamente utilizado, el IMC tiene limitaciones importantes: no distingue entre masa muscular y grasa corporal, ni tiene en cuenta la distribución de la grasa. Por eso debe interpretarse siempre junto con otros datos clínicos como la circunferencia de cintura o el porcentaje de grasa corporal.
Tus Medidas
Contexto de Salud
Peso normalTu IMC Resultante
24,2
Estás dentro del rango ideal.
Recomendaciones de Salud
Nutrición
Mantén una dieta equilibrada y variada, rica en frutas, verduras, proteínas magras y grasas saludables. La hidratación adecuada es esencial.
Actividad Física
La OMS recomienda al menos 150-300 minutos de actividad aeróbica moderada a la semana, complementada con ejercicios de fuerza 2 días.
Seguimiento
Pésate mensualmente para detectar variaciones. Tu peso puede fluctuar ±2 kg según el día y la hidratación. Registra tu progreso.
Los resultados son orientativos. Consulta a un profesional de la salud para una evaluación completa de tu composición corporal.
Qué es el IMC y cómo se calcula
El IMC (Índice de Masa Corporal) es una medida que relaciona tu peso con tu altura para estimar si te encuentras en un rango de peso saludable. Es el indicador más utilizado por la OMS para clasificar el peso a nivel poblacional, por su sencillez y porque solo necesita dos datos: peso y altura.
Se calcula dividiendo el peso en kilogramos entre el cuadrado de la altura en metros: IMC = kg / m². El resultado se compara con las categorías de la OMS para saber si corresponde a bajo peso, peso normal, sobrepeso u obesidad.
Ejemplo
Qué mide realmente el IMC y cuáles son sus límites
El índice de masa corporal se calcula dividiendo el peso en kilogramos entre el cuadrado de la altura en metros, y fue diseñado en el siglo XIX por el estadístico Adolphe Quetelet para estudiar poblaciones, no para diagnosticar individuos. Ahí reside su principal limitación: relaciona peso y altura, pero no distingue de qué está compuesto ese peso. Un deportista con mucha masa muscular puede obtener un IMC de sobrepeso u obesidad estando perfectamente sano, mientras que una persona sedentaria con poca musculatura y grasa abdominal elevada puede situarse en normopeso pese a tener un riesgo metabólico real. Tampoco tiene en cuenta la edad, el sexo, la etnia ni la distribución de la grasa corporal.
Ejemplo resuelto
Para una persona de 75 kg y 1,75 m de altura: IMC = 75 / (1,75 × 1,75) = 75 / 3,0625 = 24,5. Ese valor se sitúa dentro del rango de normopeso de la OMS, que va de 18,5 a 24,9, aunque muy cerca del límite del sobrepeso. Si esa misma persona pesara 80 kg, su IMC sería 80 / 3,0625 = 26,1, ya en categoría de sobrepeso. Fíjate en que, al elevar la altura al cuadrado, pequeñas diferencias de estatura tienen un efecto notable: con 1,80 m, esos 80 kg darían un IMC de 24,7, de nuevo en normopeso.
Categorías de IMC según la OMS
| IMC | Categoría |
|---|---|
| Menos de 18,5 | Bajo peso |
| 18,5 – 24,9 | Normopeso |
| 25,0 – 29,9 | Sobrepeso |
| 30,0 – 34,9 | Obesidad grado I |
| 35,0 – 39,9 | Obesidad grado II |
| 40,0 o más | Obesidad grado III |
Cómo interpretar tu resultado
Toma el IMC como una primera aproximación orientativa, no como un diagnóstico. Es una herramienta de cribado útil para detectar tendencias en poblaciones y para que un profesional decida si conviene profundizar, pero por sí solo no dice nada sobre tu salud real. Interpretarlo bien exige combinarlo con otros datos: el perímetro de cintura, tu nivel de actividad física, tu composición corporal y analíticas como el perfil lipídico o la glucemia. Si tu resultado se aleja del rango de normopeso, lo sensato es consultarlo con tu médico o con un dietista-nutricionista antes de tomar decisiones sobre tu alimentación, y desconfiar de cualquier plan que prometa cambios rápidos sin supervisión profesional.