Salud

Calculadora de Agua Diaria

Descubre cuánta agua debes beber al día según tu peso, nivel de actividad física y el clima donde vives.

El agua es imprescindible para casi todos los procesos del organismo: regula la temperatura corporal, transporta nutrientes, facilita la digestión y elimina residuos metabólicos. Sin embargo, las necesidades hídricas no son iguales para todas las personas: varían en función del peso corporal, la intensidad del ejercicio físico y las condiciones climáticas.

Esta calculadora aplica la fórmula utilizada por dietistas y nutricionistas: un factor base de 30 a 40 ml por kilogramo de peso, ajustado según tu nivel de actividad, más un extra de 500 ml en climas cálidos para compensar las pérdidas por sudoración. El resultado te indica los litros de líquido que deberías beber a lo largo del día para mantenerte correctamente hidratado.

Tus datos

Agua recomendada al día

2.3 L

Equivale a 9 vasos de agua (250 ml cada uno)

Mínimo recomendado por la OMS: 1,5 litros/día para adultos.

Los resultados son orientativos. Las necesidades de hidratación pueden variar por motivos de salud. Consulta a un profesional sanitario si tienes dudas.

Cómo se calcula el agua que necesitas

El punto de partida es tu peso corporal, porque las necesidades de líquido son proporcionales a la masa que hay que mantener hidratada. La fórmula multiplica tu peso por un factor en mililitros por kilogramo que aumenta con la actividad física: 30 ml/kg si eres sedentario y hasta 40 ml/kg si entrenas con intensidad casi todos los días. A ese resultado se le suman 500 ml adicionales cuando vives o entrenas en un clima cálido, para compensar el agua que pierdes a través del sudor.

Ejemplo resuelto

Una persona de 70 kg con actividad ligera (factor 33 ml/kg) en clima templado necesitaría 70 × 33 = 2.310 ml, es decir, unos 2,3 litros al día, el equivalente a algo más de 9 vasos de 250 ml. Si esa misma persona viviera en un clima caluroso, sumaría 500 ml y llegaría a unos 2,8 litros diarios.

Mililitros por kilo según la actividad

Nivel de actividadml por kgEjemplo (70 kg)
Sedentario30 ml/kg2,1 L
Ligero33 ml/kg2,3 L
Moderado36 ml/kg2,5 L
Intenso40 ml/kg2,8 L

Cómo interpretar el resultado

La cifra que obtienes es una guía diaria, no una obligación estricta hora a hora. Lo mejor es repartirla bebiendo de forma constante a lo largo del día en lugar de grandes cantidades de golpe, y usar el color de la orina como indicador práctico: un amarillo pálido señala buena hidratación, mientras que un tono oscuro indica que debes beber más. En días de mucho calor, ejercicio prolongado, fiebre, diarrea o vómitos, tus necesidades aumentan y conviene beber por encima de la cifra calculada.

Preguntas frecuentes

La fórmula más utilizada por dietistas y nutricionistas parte de un factor base de 30-40 ml por kilogramo de peso corporal, ajustado según el nivel de actividad física. A ese resultado se añaden entre 300 y 700 ml extra en climas cálidos para compensar las pérdidas por sudoración. Esta calculadora usa 30 ml/kg para personas sedentarias, hasta 40 ml/kg para deportistas de alta intensidad, más 500 ml adicionales en climas calurosos.

Sí. Aproximadamente el 20-30% de la ingesta hídrica diaria proviene de los alimentos sólidos, especialmente frutas y verduras (la sandía, el pepino o la lechuga tienen más de un 90% de agua). Sin embargo, los valores de esta calculadora se refieren exclusivamente a líquidos que debes beber, ya que es la forma más fácil de controlar la hidratación. Si tu dieta es rica en frutas y verduras, puedes estar en el límite inferior del rango.

Los primeros signos de deshidratación leve son la sed, la orina de color amarillo oscuro, el cansancio y la dificultad para concentrarse. Con una deshidratación del 2% del peso corporal ya se observa una reducción del rendimiento físico y cognitivo. La deshidratación severa (>5%) puede causar mareos, taquicardia y confusión, y requiere atención médica. Como norma práctica, la orina debe ser de color amarillo pálido; si es transparente estás bien hidratado, si es oscura debes beber más.

Sí, aunque es poco frecuente. Beber cantidades excesivas de agua en muy poco tiempo puede provocar hiponatremia, una dilución peligrosa del sodio en sangre que causa dolor de cabeza, náuseas, confusión y, en casos graves, convulsiones. Suele darse en deportistas de resistencia que beben en exceso o en retos de ingesta rápida. Para una persona sana, los riñones eliminan sin problema el líquido sobrante repartido a lo largo del día; el riesgo aparece solo con volúmenes muy altos ingeridos de golpe. Por eso la recomendación es beber de forma regular y moderada, no forzarse a alcanzar una cifra concreta de una sola vez.

Sí. Durante años se creyó que las bebidas con cafeína deshidrataban, pero la evidencia actual muestra que el café y el té consumidos con moderación hidratan casi tanto como el agua: su leve efecto diurético queda compensado por el volumen de líquido que aportan. Lo mismo ocurre con las infusiones, la leche o el agua presente en frutas y verduras. Lo que conviene limitar son las bebidas azucaradas y el alcohol: este último sí tiene un efecto deshidratante real, porque inhibe la hormona antidiurética y aumenta la producción de orina.

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